Sí, es verdad que a menudo sale el temita de conversación y me preguntan:
-Ah, pero ¿tú eres escritor?
Yo respondo:
-Escritor aficionado, Nada más.
Después de dos o tres segundos de silencio, en el que parecen estudiar centímetro a centímetro mi cutis, desde la raíz del pelo hasta la nuez, sueltan:
-Y ¿cómo se escribe un libro?
-Con mucho esfuerzo. Pero muuucho.
Inmediatamente empiezo a desanirmarlos: que si es un trabajo muy duro y muy ingrato, que si se suda y se duda mucho, que si tomar decisiones en todas las frases (y cuando digo todas es todas) es algo verdaderamente agotador. Total, para no ganar nada. O para perder dinero.
Pero la gente no se desanima. Ahí están, recalcitrantes. Lo bueno: para el que tiene tiempo libre, resulta tan barato escribir...
Sí, creo que tengo nociones remotas de cómo escribir un libro, que me han secreteado por aquí y por allá. Y en FOSFERNO, a menos que alguien me lo impida, lo contaré.